Se escribe
con la mirada y reescribe,
lo oscuro del callejon
recuerda al aeropuerto.
Mi ego lucha,
el nemo se retrae huye,
mi cara se cansa.
Corre max entre la calles
para ver quién eres tú
lucha por tu luz
saca adelante esa maratón
vuela entre tanta polución
te pierdes entre tantos conocido
desconocidos grabados en la memoria.
Un piano se renueva
por la luz que cae,
las fotos son imágenes volátiles
en el medio del vacío
oscuro retumbante
sonido del susurroso silencio
nadie oye mis gritos
la histeria invade los tejidos
ya nada es nada
todo se ha inventado tras tanto tiempo
nostalgia.
El ego se maquilla para
la sociedad, lo vea lindo
apto para sus necesidades mecanicistas.
Max es yo,pero eres tú
max latin black
todos max.
El payaso llora en el circo,
y se vuelve un souvenir;
un auto te enviste como hoja,
te roban max esa identidad de amor falsa
me canso
es así,
grita
la playa
los ojos con lágrimas de sangre negra de egos abandonados en el aeropuerto.
El payaso
en fotos
se caen los esquemas
las paredes en la playa
horizonte infinitos
corre max corre, maz
mas maz max
el burocrático pierde la batalla
comienza de nuevo el partido para ganar por 1 a 0.
23 de agosto de 2008
Cómo pasa la lluvia

Duermo en la lluvia,
los cuadros de paisajes inconclusos
se repiten
entre tanta memoria olvidada.
Vuelve,por favor,
al menos
para volar entre el cielo
y el suelo
salir de esta depresión
que invade y consume
hasta los huesos.
Oh! Baby
come back to me
you can't see my tired body,
my white blood
and my death heart.
Los poemas de tus labios
perdido están
entre tantas cosas urgentes
y poco importantes.
Un río invade ese día,
el día
en que duermo sobre la lluvia;
muchos años pasarán
para que todo esté seco,
petrificado
con vida y sentido.
los cuadros de paisajes inconclusos
se repiten
entre tanta memoria olvidada.
Vuelve,por favor,
al menos
para volar entre el cielo
y el suelo
salir de esta depresión
que invade y consume
hasta los huesos.
Oh! Baby
come back to me
you can't see my tired body,
my white blood
and my death heart.
Los poemas de tus labios
perdido están
entre tantas cosas urgentes
y poco importantes.
Un río invade ese día,
el día
en que duermo sobre la lluvia;
muchos años pasarán
para que todo esté seco,
petrificado
con vida y sentido.
15 de agosto de 2008
Boulevard París…
I’m walking in the rain of Paris,
I don’t promise my love is true.
I don’t promise my love is true.
La ventana era lúcida
como la niebla que se posa sobre los cardenales
seleccionados por el hierro al blanco.
como la niebla que se posa sobre los cardenales
seleccionados por el hierro al blanco.
El fuego
se entregaron a la vida eterna
del árbol perenne.
En París llueve,
acá el sol congela
como los días de nieve cálida.
En París llueve,
por la mariposas que vuela de flores muertas.
Mi entropía vuela
imitando a una energía débil fotónica-lítica.
Es difícil salir al sol,
es difícil salir al mar,
es difícil salir y ver la verdad,
es difícil salir de una caverna
de hielo y fuego colérico
de aire y movimiento petrificado.
Cápsula entálpica,
agujero negro de sueños
de luz que huye despavorida
agujero negro de sueños
de luz que huye despavorida
desde un París de lágrimas lluviosas.
1 de agosto de 2008
Mirar el horizonte del reflejo de un espejo (Segundo Poema cuántico)
Una noche eterna se levanta
como una vela que se apaga con la brisa leve de una flor;
en esta noche se pierde mi aire ;
se caen mis esquemas,
es muy tarde para remediar todo mi pasado.
Grito entre la muchedumbre
que busca un resquicio de serenidad,
los tambores se oyen con las voces de un lados oscuro,
en esta oscura noche
no hay una posibilidad
de salir de acá
partir a rescatar mi última opción de sacar partido a un atardecer.
Mi exilio esta destinado
en una carta rojiza
que se destroza con mi huida
el no que grito,
se pierde entre artimañas para salvarme;
está todo en un no y en la posibilidad de quemar esa carta.
como una vela que se apaga con la brisa leve de una flor;
en esta noche se pierde mi aire ;
se caen mis esquemas,
es muy tarde para remediar todo mi pasado.
Grito entre la muchedumbre
que busca un resquicio de serenidad,
los tambores se oyen con las voces de un lados oscuro,
en esta oscura noche
no hay una posibilidad
de salir de acá
partir a rescatar mi última opción de sacar partido a un atardecer.
Mi exilio esta destinado
en una carta rojiza
que se destroza con mi huida
el no que grito,
se pierde entre artimañas para salvarme;
está todo en un no y en la posibilidad de quemar esa carta.
29 de julio de 2008
I’m gonna off the rain.
Milk, toast and honey
are three simple words,
for a little rest in Moscow
or only see the rain, its rhythm
in a hidden wood house.
I’m looking for an angel,
I try to find my soul
in a deep ocean.
In only one more time,
I would listen the song of wind,
the fallen tears of my dry and
sad flowers.
My heart beats only some times,
in order to fly to my moon;
like a bird
in the middle of nowhere.
Looking for an angel,
It’s my final route
raining, booking a book
sleeping in my park
in front of a picture of Dali.
Milk, white milk
for a little rest in Moscow
inside of a flower camp
to meet with my hidden angel.
are three simple words,
for a little rest in Moscow
or only see the rain, its rhythm
in a hidden wood house.
I’m looking for an angel,
I try to find my soul
in a deep ocean.
In only one more time,
I would listen the song of wind,
the fallen tears of my dry and
sad flowers.
My heart beats only some times,
in order to fly to my moon;
like a bird
in the middle of nowhere.
Looking for an angel,
It’s my final route
raining, booking a book
sleeping in my park
in front of a picture of Dali.
Milk, white milk
for a little rest in Moscow
inside of a flower camp
to meet with my hidden angel.
20 de julio de 2008
Destino
Ayer llegó la soledad en el tren de las seis,
me visitó anoche.
Para oír una sesión de quejas y
silencios.
Era un suelo,paradisiaco;
como el sueño de saber el sabor de la miel del sol,
el fuego del Otoño resonante y
la acidez del verde incorruptible.
¿Dónde está la soledad?,
que llegaba en el tren afrodisiaco
- tal vez se perdió entre tantos conocidos desconocidos -
entre tanta rigidez, se me olvidó
que trabajaba los Lunes.
Las estrellas y la brisa del desierto
me cuestionan, me interrogan para saber a dónde se fue...
todos me apuntan con el dedo,
todos me apuntan con el dedo,
me miran con ojos saltones y manos cortadas.
Cinco días que fue de eso,
y yo... me perdí en este mar de gente,
intenté todo desde la A a la Z.
Es mejor dejarse llevar,
perder el norte y ver en el sur del fondo del mar
y encontrar a la soledad en el tren de las seis
para oír su sesión de depresiones y penas en la oscuridad de la noche.
17 de julio de 2008
Seudo-validez francesa de un robo domo samurai
El palacio volaba sobre Nueva York, Marcela miraba el espejo y soñó con su peine de oro con incrustaciones de diamantes brillantes como el agua mineral que baja de la montaña que se veía en el horizonte.
El samurai siguió su viaje de camino a la montaña, tanteando su tesoro cada cierto tiempo. El camino era largo y polvoriento, y llevaba ya largo tiempo en él. Se sentó en una roca del camino, tomó su sable y con él cortó unos árboles que estaban cerca, hizo una fogata , comió y durmió.
Ya era hora de dormir, Marcela a toda costa quería su peine. La corte sería un atado de envidiosos; opacaría hasta la belleza de su propia hermana y nadie se fijaría en su defecto.
El camino se extendía y ya casi terminaba en el pie de la montaña, su pie, como ya sabía , le dolía mucho por el accidente de tantos años atrás. Pensaba en su familia, en su escuela de samurais, en el acero que había fundido y forjado su maestro, todo para darse cuenta que ya estaba al pie de la montaña, listo para subirla.
La espada samurai relucía en la oscuridad, el filo sediento de sangre, de venganza, de ira, buscaba matar. Se sentía tan desgraciada, su ceguera era terrible cada día lloraba por no ver la primavera . Las lágrimas caían sobre la noche estrellada ... era la hora de abrir las puertas de París; Luis XV tenía que rendir honor a su muerte... María Antonieta lloraba con el peine de oro.
El tesoro estaba cercano, el famoso objeto milenario, el famoso tesoro por el cual tantos habían muerto. La realidad se distorsiona, la cueva por la que camina se transforma en una pesadilla. El samurai se arrodilla por el dolor de su pie, ve a su alrededor un palacio. El palacio era lo más lejano a su cultura: cristal, lámparas colgantes, puertas de madera, estatuas, horror.
El ruido de furia llenaba sus oídos, el tesoro en un cofre frente a él, lo abre y lo toma, se da vuelta y saca su espada, se enfrenta contra dos seres vestidos de negro. En un segundo ambos ya estaban en el suelo, sangrando por la herida hecha con la mortal espada. Corre hacia la entrada, la abre con la espada y se ve fuera de la montaña, con el oro en su mano.
¡Revolución! se oía desde las calles de París hasta la Bastilla. Marcela, mueve su pelo a un lado. El humo , la neblina huelen a libertad, a fuerza, a sentidos libres. La monotonía de Luis XV desaparecía como la llama de una vela.
No había terminado, el sacramento del matrimonio es sagrado y no habéis de jugar con el sentimiento, con el amor de tu hijo y unirlo a una maldita ciega. No lo hagas, te arrepentirás.
Estaban luchando por un maldito objeto, la vida se acaba pronto, pero para un samurai, no, decidió hacerlo, mató a su hermana, la ciega, la que nunca vería el maravilloso objeto por el que estaban luchando. Ese objeto por el que cualquiera mataría, incluso a su familia.
Las campanas suenan (Talán...talán), María Antonieta en Versalles y Marcela en la catedral de Nueva York; aprende... tendrás tu peine si medas tu alma.
Cae la guillotina ...fin para su alma, ¿El fin para él? Harakiri. Harakiri era su destino y su muerte. Harakiri en las estrellas. La sangre llena el pozo. Estrellas muertas.
El samurai siguió su viaje de camino a la montaña, tanteando su tesoro cada cierto tiempo. El camino era largo y polvoriento, y llevaba ya largo tiempo en él. Se sentó en una roca del camino, tomó su sable y con él cortó unos árboles que estaban cerca, hizo una fogata , comió y durmió.
Ya era hora de dormir, Marcela a toda costa quería su peine. La corte sería un atado de envidiosos; opacaría hasta la belleza de su propia hermana y nadie se fijaría en su defecto.
El camino se extendía y ya casi terminaba en el pie de la montaña, su pie, como ya sabía , le dolía mucho por el accidente de tantos años atrás. Pensaba en su familia, en su escuela de samurais, en el acero que había fundido y forjado su maestro, todo para darse cuenta que ya estaba al pie de la montaña, listo para subirla.
La espada samurai relucía en la oscuridad, el filo sediento de sangre, de venganza, de ira, buscaba matar. Se sentía tan desgraciada, su ceguera era terrible cada día lloraba por no ver la primavera . Las lágrimas caían sobre la noche estrellada ... era la hora de abrir las puertas de París; Luis XV tenía que rendir honor a su muerte... María Antonieta lloraba con el peine de oro.
El tesoro estaba cercano, el famoso objeto milenario, el famoso tesoro por el cual tantos habían muerto. La realidad se distorsiona, la cueva por la que camina se transforma en una pesadilla. El samurai se arrodilla por el dolor de su pie, ve a su alrededor un palacio. El palacio era lo más lejano a su cultura: cristal, lámparas colgantes, puertas de madera, estatuas, horror.
El ruido de furia llenaba sus oídos, el tesoro en un cofre frente a él, lo abre y lo toma, se da vuelta y saca su espada, se enfrenta contra dos seres vestidos de negro. En un segundo ambos ya estaban en el suelo, sangrando por la herida hecha con la mortal espada. Corre hacia la entrada, la abre con la espada y se ve fuera de la montaña, con el oro en su mano.
¡Revolución! se oía desde las calles de París hasta la Bastilla. Marcela, mueve su pelo a un lado. El humo , la neblina huelen a libertad, a fuerza, a sentidos libres. La monotonía de Luis XV desaparecía como la llama de una vela.
No había terminado, el sacramento del matrimonio es sagrado y no habéis de jugar con el sentimiento, con el amor de tu hijo y unirlo a una maldita ciega. No lo hagas, te arrepentirás.
Estaban luchando por un maldito objeto, la vida se acaba pronto, pero para un samurai, no, decidió hacerlo, mató a su hermana, la ciega, la que nunca vería el maravilloso objeto por el que estaban luchando. Ese objeto por el que cualquiera mataría, incluso a su familia.
Las campanas suenan (Talán...talán), María Antonieta en Versalles y Marcela en la catedral de Nueva York; aprende... tendrás tu peine si medas tu alma.
Cae la guillotina ...fin para su alma, ¿El fin para él? Harakiri. Harakiri era su destino y su muerte. Harakiri en las estrellas. La sangre llena el pozo. Estrellas muertas.
Jaime Grijalba - Pato A.
Londres - París 1953
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