pasan entre mis manos,
el concierto renace como flor
vibrante de verano.
La paz de tus ojos,
y oscuro a mis secretos.
Vuelo entre los versos del capitán
Neruda en do mayor,
Mistral escribe el epílogo
es el fin celeste.
Señales extra-terrenales:
me das tus segundos
perdidos entre esta soledad;
todos corren tras tu luz,
el piano resuena.
Fin